Impuesto al Plástico en España: impacto logístico, normativas 2024 y recomendaciones para importadores y transitarios
Desde el 1 de enero de 2023, España aplica un impuesto especial sobre los envases de plástico no reutilizables, regulado por la Ley 7/2022. Este impuesto afecta a:
- Envases no reutilizables que contengan plástico.
- Productos semielaborados (como preformas o láminas) destinados a fabricar envases.
- Elementos de cierre o presentación (tapones, asas, film retráctil, etc.).
El tipo impositivo es de 0,45 euros por kilo de plástico no reciclado. Para deducir la parte reciclada, se requiere una certificación acreditada bajo la norma UNE-EN 15343:2008, que desde 2024 es obligatoria.
Este tributo no solo afecta a fabricantes españoles, sino también a importadores y adquirientes intracomunitarios. Las empresas extranjeras que introduzcan este tipo de productos deben contar con representación fiscal en España.
¿Cómo afecta al transporte y a la cadena de suministro?
El impuesto tiene implicaciones directas en las operaciones de importación, almacenaje, transporte y distribución:
- Documentación aduanera más compleja
Importadores deben inscribirse en el Registro Territorial del Impuesto y declarar el plástico no reciclado en cada operación. Además, deben llevar un libro registro de existencias y conservar los certificados. - Aumento de costes operativos
Aunque el impuesto lo paga el primer agente en la cadena, su impacto se traslada a lo largo del proceso logístico. Esto puede influir en tarifas de embalaje, transporte y servicios transitarios. - Gestión de embalajes en tránsito internacional
Muchas empresas deben reconsiderar el tipo de envases utilizados en mercancía destinada a España, optando por opciones más sostenibles o reutilizable.
Recomendaciones para empresas del sector
- Control documental exhaustivo
Asegúrate de registrar correctamente los kilos de plástico no reciclado e incluir certificados válidos. Evita sanciones por errores formales. - Revisión de embalajes
Evalúa el uso de materiales sostenibles o proveedores que ya incluyan plásticos reciclados certificados. Esto reduce la base imponible. - Formación interna y asesoría fiscal
Capacita a tus equipos sobre las nuevas exigencias normativas. Contar con asesoramiento aduanero especializado es clave para evitar incidencias. - Colaboración con clientes y fabricantes
Informa a tus clientes sobre el impacto del impuesto. Es recomendable revisar cláusulas de facturación para evitar disputas por costes adicionales.
Conclusión
Este impuesto forma parte de una estrategia más amplia para impulsar la economía circular y reducir el uso de plásticos no reciclables. Como empresa transitaria con más de 50 años de experiencia, es fundamental anticiparse a los cambios normativos y ofrecer a los clientes un servicio informado y adaptado.